Haría una extensísima y larguísima disertación sobre lo que fue y no fue el Salón del Manga de Barcelona al que tuve el inmenso placer de ir con los chicos de Alicante Otaku.
Pero eso sería un tanto redundante teniendo en cuenta que ha pasado largo tiempo desde entonces, así que, como una imagen vale más que mil palabras…
Otra actualización fugaz con una canción maravillosa de un juego, ésta vez le toca el turno a la saga Seiken Densetsu. La tercera parte es el juego que llegó a America como Legend of Mana, y su banda sonora, compuesta por Yoko Shimomura, es simplemente perfecta.
Me resulta curioso cómo hay cosas que no cambian. Cada año salen juegos que desequilibran la línea que separa los gráficos poligonales del fotorrealismo (y buena prueba de ello son Crysis: Warhead o el inminente Gran Turismo 5), y al mismo tiempo, y normalmente de casas mucho más humildes, nos encontramos con los juegos viejunos ‘de siempre’. Gráficos 8-bits que algunos tacharán de antediluvianos, música ‘chiptune’, o mecánicas de juego simples hasta la saciedad. Sepan mis lectores que mi yo permanece aun en 1986, con cero años criogenizado en algún laboratorio de cuyo nombre no quiero acordarme, y que soy un firme defensor de estos juegos “chapados a la antigua”. Sí, quien escribe es mi yo del futuro, ¿qué cosas, eh?
La fatalidad ha caído sobre el mundo. Un malvado hechicero ha descubierto un hechizo capaz de destruir el mundo en 30 segundos, y no contento con ello, ha repartido dicho hechizo entre todos los malos malosos en todo el planeta. Cinco héroes, y una Diosa del Tiempo buenorra y dispuesta a salvar el mundo a un módico precio, serán los encargados de hacer frente a la oscuridad y salvar la tierra de un desenlace funesto.
Bajo este argumento, que rinde homenaje a los RPGs de toda la vida de una manera cómica y desenfadada, se nos presenta este Half-Minute Hero (Yuusha 30 en Japón), un remake para PSP de 30 seconds hero, título freeware de similares características, y que recomiendo encarecidamente.
Los modos de juego son 5: Hero mode, EvilLord mode, Princess Mode, Knight and Wizard Mode y el modo multijugador de hasta 4 personas. Cada uno de ellos hace más variada la premisa de los consabidos 30 segundos: el Hero mode, por ejemplo, es una especie de RPG supersónico en el que debemos salvar el mundo en medio minuto. El Princess Mode, en cambio, nos pone en la piel de una princesa con las hormonas y la confianza por las nubes en un shoot ‘em up de alta velocidad.
Los gráficos, como veis en las capturas, son un pedazo de guiño a los gamers que llevamos años en el mundillo, con sprites hiperpixelados (exageradamente) y fondos estilo Modo 7 de la Super Nintendo. Las ilustraciones, en cambio, nos presentan personajes manga estilizados, como en las instrucciones de todo buen Final Fantasy añejo.
El aspecto musical rompe con la idea de “juego antiguo”, y contiene una acertadísima y genial banda sonora firmada por Toshihiko Takamizawa, Minako Adachi y Megumi Komagata, y algunas colaboraciones especiales de Motoi Sakuraba (Star Ocean) o Yuzo Koshiro (Streets of Rage, Etrian Odyssey). Los temas mezclan temas RPGeros tradicionales, orquestaciones, electrónica y, por supuesto, heavy metal del güeno, y si no me creéis, escuchad el tema principal. Como bien dice el uploader del vídeo, suena como los buenos tiempos del Falcon Sound Team JDK. Ains, esa peazo banda sonora del Y’s III…
Y por mi parte, esto es todo. A los PSPeros, os invito a que dejéis de lado títulos punteros (como Soul Calibur: Broken Destiny), os quitéis esos prejuicios absurdos de que los gráficos lo son todo, y le deis una oportunidad a esta maravilla que seguramente pase desapercibida como muchas joyas de la portátil de Sony.
Hay una ley no escrita en internet, en la que se proclama que todo lo que hoy conocemos será destruido en poco tiempo. ¿Todo? Sí, todo. Incluso ese reloj Casio que te regalaron en tu cumpleaños, que puede cambiar el canal de tele para diversión de algunos e instintos homicidas para otros, normalmente hosteleros honrados éstos “otros”. 2012 parece ser una fecha chupiguay en esto del genocidio, y es que al parecer un mal muy grande y muy chungo va a ocurrir ese año, y no me refiero a la vuelta a las pantallas de Hotel Glam. Algo lo suficientemente ‘hardcore’ como para eliminar de golpe y plumazo nuestro ya-no-tan-azul planeta. ¿Que será será? ¿Un meteorito tamaño Super Size? ¿Alienigenas pentasexuales? ¿Mujeres y Hombres y viceversa: The movie? Sea lo que sea, me la suda parece que los mayas son los causantes de este rifirafe y fuente de lo que seguro será un buen año para subir las estadísticas mundiales de suicidios. Y sino, al tiempo.
¿Y toda esta absurda e innecesaria introducción para qué? Ni más ni menos que para presentar un juegazo en flash como la copa de un almendro: Totem Destroyer 2. Nuestro cometido es, como su obvio nombre indica, posar el ídolo (¿será maya? ¿habrá alguna conexión con el anterior parrafo?) en la zona negra, destruyendo cuidadosamente cada pieza del tótem para lograrlo. Vicio asegurado, ahí lo dejo.
Por cierto, el que suscribe se ha pasado el juego ya 2 veces, de hecho resulta bastante fácil excepto un par de niveles que pueden resultar desesperantes. Pero todo sea por ver el sorprendente final ;D
Conducía ésta mañana de camino a la universidad, con un semblante maquiavelico (que diría Homer) por causas de la asociación a la que pertenezco, y de la que hablaré otro día. Mi rostro denotaba necesidad de velocidad y un poco de épica, algo que está muy de moda decir, no tanto hacer, desgraciadamente. Y, ¿qué he hecho? Pues ni más ni menos que encender la radio, conectar el USB y poner algo épico. Muy épico. Épicamente épico, vaya. Algo tal que así:
Y es que hay que adorar la música de tito Hans. Su música sería capaz de conseguir que una meada mañanera fuera una hazaña que ni Chuck Norris enfrentandose a la Luftwaffe con un tirachinas (aunque todos sabemos que a Chucky sólo le basta tener conciencia de sí mismo para matarlos a todos de una patada giratoria).
El caso es que las rectas se han transformado en un campo lleno de marines y explosiones… Hasta que un grotesco semáforo ha dictado sentencia poniéndose en rojo. OMG ¡Qué hacer! Si continúo, mi épica se puede ir al traste al llevarme a esos pobres chiquillos por delante. Si me detengo el sentido de escuchar semejante obra maestra se desvanecerá en un simple frenazo…
¿Por qué el destino puso ese semáforo ahí? ¿Y si sólo necesitaba unos metros más para que el condensador de fluzo se activara y viajara al 4 de Enero de 1917, fecha en la cual podría arrendar 17 leguas de quebracho?
¿Qué tenía que hacer ahora? Ah, sí, deberes.
Hasta otra hamij@s.
Sí, está bien escrito: YuoTube. Me ha llegado a través de Facebook un par de mensajes privados titulados como “wow”, cuyo contenido es un enlace a un blog en BlogSpot (“awmhymmjxpmzkhcw”, un nombre que ya debería dar que pensar) cuyo header se titula YuoTube. Es imperativo que NO entréis, y si lo hacéis por curiosidad, sabed lo siguiente:
1.- La página os comunicará que vuestra versión de Flash está obsoleta, y que hay que actualizar. NO pulséis el botón de Aceptar.
2.- Una petición de descarga de un tal “setup.exe” irrumpirá en el navegador. Ya sabéis lo que NO tenéis que hacer, ¿verdad?
Lo dicho, el que avisa no es traidor. Internet es el lugar idóneo para practicar la desconfianza, y los que suspenden obtienen a cambio el titulo de “ese parásito molesto que no para de enviarme spam”. Pues eso.
Dicen las malas lenguas (probablemente femeninas) que los hombres no somos capaces de hacer más de una cosa a la vez. Discúlpenme, señoritas, pero se me ocurren no pocas cosas que podemos realizar simultáneamente sin ningún problema: ¿Cocinar un huevo mientras leemos el periódico? ¿Comer un yogur mientras chateamos? ¿Ligar mientras nos emborrachamos? Pues eso, desmentido el rumor, podéis ver cómo somos perfectamente capaces. Chincha.
Hablando de simultaneidad, El usuario de Kongregate IcyLime colgó hace poco un juego la mar de curioso en el portal Kongregate, del cual os hablé al inicio de este blog. En él, nos encargaremos de realizar microjuegos al estilo Wario Ware, con la diferencia de que aquí los haremos todos juntos. Servidor es malísimo, y no llega más allá de los 87 puntos, fácilmente superable por cualquiera. Señoritas, muestren al mundo cómo su psique es capaz de controlar 4 cosas a la vez sin fallar ;D.
Sheeple es un término peyorativo, por el cual se considera a los individuos como ovejas (sheep). Se utiliza para definir a aquellas personas que admiten voluntariamente ser sometidos a una autoridad, o a ser sugestionados sin indagar en las posibles consecuencias o ramificaciones que supondrían tomar esa decisión, y por tanto se debilita su individualidad humana o, en otros casos, ceden parcial o totalmente ciertos derechos. La repercusión del ’sheeple’ es que, al ser tomados como colectivo, la gente cree ciegamente en lo que les dicen (especialmente si es por una figura autoritaria y confiable), sin hacer una investigación adecuada para asegurarse de que aquello que les cuentan es una representación fidedigna del mundo que les rodea.
Un término que, en esencia, define adecuadamente a gran parte de la sociedad moderna: un rebaño descerebrado y sin valores, que avanza dando tumbos, ciegamente. ¿Adonde vamos? No importa, los líderes mediáticos, políticos y la publicidad son nuestros guías. Siempre que caminemos dócilmente y sin salirnos de las normas, ellos forjarán nuestro carácter, nuestra personalidad, y en definitiva, dejaremos el “destino” en sus manos.
¿Individualidad? Una piedra en el camino que causa problemas. Mejor 100.000 mentes pensando “Sí” que 4 pensando “No”. Tan obvio como cierto. Y cuando pensamos que somos diferentes, habría que preguntarse “¿Cuán diferente?” y “¿Respecto a qué/quien”?
Buenas lashorasquesean, desde hoy tengo una consola recién salida al mercado: la Nintendo DS. Como muchos no la conoceréis, he aquí las especificaciones técnicas copypasteadas de Wikipedia porque sí, porque yo lo valgo:
El controlador de vídeo realiza las siguientes operaciones 3D por hardware: transform and lighting, transformación textura-coordenada 3D, Síntesis de textura, alpha blending, antialiasing, Cel shading, y z-buffering. Sin embargo usa filtrado de textura (nearest neighbor) haciendo que algunos títulos se vean pixelados. El sistema teóricamente puede generar alrededor de 120.000 triángulos por segundo a 60 cuadros por segundo. A diferencia de la mayoría del hardware 3D, tiene un límite de unos en el número de triángulos que puede dibujar en una sola escena (unos 6.144 vértices, o sea 2.048 triángulos). El hardware 3D está diseñado para dibujar una sola pantalla por vez, o sea que para cuando se dibujan imágenes 3D diferentes en ambas pantallas la velocidad disminuye notablemente. La DS está generalmente más limitada por la cantidad de polígonos que por la velocidad de refresco. Posee una memoria de texturas de 512 KB por pantalla y un tamaño máximo de textura de 1024×1024 píxels.
El sistema tiene dos procesadores 2D por pantalla. Es similar que Game Boy Advance, que tiene solo uno. Sin embargo, los núcleos están divididos en principal y secundario y sólo el principal puede capturar vértices del motor 3D. La memoria de vídeo es de 656 KB.[4]
Nintendo DS tiene compatibilidad con Wi-Fi IEEE 802.11. La unidad también soporta un protocolo especial inalámbrico creado por Nintendo que usa cifrado RSA en la señalización (usado para dibujos inalámbricos y el programa de chat PictoChat para DS). El Wi-Fi se usa para acceder a la conexión Wi-Fi de Nintendo donde los usuarios pueden usar Internet o varios usuarios pueden jugar al mismo juego.
Y aquí unas imágenes cortesía de Noentiendo:
(La carcasa camaleónica se vende por separado).
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