14 años. 14 -putos- años esperando a que el rubio cachas más duro de los videojuegos vuelva. Muchos se han quedado por el camino, hasta las Balls of Steel de esperar por un juego que parecía condenado al ostracismo virtual. Otros sonreíamos con sarcasmo y resignación cuando salía un nuevo vídeo, o screenshots que venían a decirnos que Duke seguía vivo. O como mínimo, criogenizado.
Pues sí, desde aquél fatídico 28 de abril de 1997, mucho ha llovido. Tanto que la leyenda ha crecido hasta límites insospechados, convirtiendo Duke Nukem Forever en el vaporware más famoso de los últimos tiempos. Pero la niebla se ha disipado, y no sin cierta controversia, el rey ha vuelto para patear unos cuantos culos alienígenas.
Varios son los medios que ya han expresado los altibajos del juego, sintetizados en una demo reservada a prensa, presentada en un lugar 100% Duke Style. Después de haber leído unos cuántos de estos previews, me arriesgo a decirlo: Duke Nukem Forever tiene lo que hay que tener para poder llevar ese nombre. Esto es básicamente lo que espero encontrarme en el juego, cuando salga el 6 de mayo de este año.

Violencia gratuita y explicita
Recuerdo Duke Nukem 3D como un juego extremadamente violento. Las maneras de matar a los enemigos eran variadas y divertidas. Atrae a un alien estúpido a una compuerta espacial y cierrala mientras está en el umbral para hacer un divertido SQUISH!. Lánzale una granada a un Poli Cerdo y observa cómo los globos oculares y sus órganos salpican el escenario mientras Duke exclama “Hehehe, what a mess!”. Dispárale a un octacerebro con el rayo reductor y aplástalo de un pisotón sin pudor. Sangre y miembros a borbotones, sí, pero ¿no es acaso el exceso algo divertidísimo?
Palabrotas y lenguaje malsonante
John St. John es un nombre que igual no suena de nada, pero que si se asocia adecuadamente despeja toda duda. Efectivamente, él es LA VOZ del macho americano #1. Y si se le recuerda es precisamente por sus famosos one-liners (me atrevería a traducirlo como salidas u ocurrencias) que han dotado durante años a Duke de una personalidad indiscutiblemente violenta, machista, vulgar y macarra. Y eso me mola demasiado. No porque lo tenga como modelo de referencia (¡Dios me libre!), sino por el descojono brutal que supone jugar a un juego de Duke y escuchar sus barbaridades. Por cierto, espero que el juego, si es doblado, al menos conserve las voces en inglés, porque si no va a ser un fiasco. Seguro.

Tías
Para Duke las mujeres son simples objetos sexuales. Algo que recordaremos para toda la vida es la vez que pulsamos la Barra Espaciadora delante de una stripper en Duke Nukem 3D, ¿verdad? En DNF parece que el asunto de las chicas ligeras de ropa y no demasiado recatadas es algo asegurado, a juzgar por el trailer en la que vemos de todo, desde femme fatales a colegialas gemelas. Que así sea, pues.
Humor y referencias
Si por algo Duke Nukem se desmarcaba de otros títulos de la época, era el humor 100% peli americana: frases cortas y contundentes, referencias, situaciones absurdas… Algo que destaco de aquel juego y que muy pocos han sabido llevar (con algunas excepciones) son las referencias directas al cine y a los videojuegos, entre las que encontramos coñas al Doom, a Indiana Jones, o a Star Wars. Pongo 3 por no petar esto de enlaces, pero las referencias son MUCHAS y MUY VARIADAS. Palabra. El humor va a estar presente desde el momento en el que en el tráiler podemos ver como Duke se enfrenta a un alienígena con tetas enorme y, lejos de sentirse intimidado, dice que si fuera menos feo se lo follaba. Olé.
Armas absurdas
De acuerdo, las de Duke Nukem 3D no eran “demasiado” absurdas, pero la metralleta de extraña forma, el RPG o el (!!!) Devastator son armas con las que te sentías poderoso. Y es algo que espero que continúe en DNF. He dicho.
Por cierto, la edición coleccionista es un guiño a toda la saga, y si no me créeis echadle un vistazo: http://kotaku.com/#!5757907/duke-nukem-forever-gives-its-biggest-fans-balls-of-steel